Osten Coffee Shop — Casa FOA
Un territorio de dualidades: minimalismo racionalista y exaltación sensorial, en Madero Harbour.
- Estado
- Obra concluida
- Tipo
- Cafetería — Casa FOA 2025
- Ubicación
- Madero Harbour, Juana Manso 1980, Buenos Aires
- País
- Argentina
- Superficie
- 325 m²
- Año
- 2025
- Equipo
- Arq. Fernando Hitzig
Arq. Leonardo Militello
Arq. Sofía Kesting
Arq. Camila Lacarpia
Arq. Vicente Abello Pueyo
Arq. Milagros Rivelli
Arq. Victoria Nabias
Arq. Julieta Leibovich
El complejo Madero Harbour se emplaza con protagonismo en el enclave de Puerto Madero, ese territorio en que la ciudad se refleja sobre el agua y lo natural tensiona con lo artificial. El concepto de margen, de borde, de límite en que la traza urbana producto de la cultura colisiona con la inmensidad natural del río se convierte en el punto de partida del proyecto, que invita a repensar la arquitectura como una contradicción compleja y estimulante por el choque entre los opuestos.
De allí surge la propuesta: dos espacios que encarnan la dualidad entre, por un lado, el orden racionalista (minimalismo) y por otro la exaltación sensorial (maximalismo). La grilla miesiana ofrece un marco conceptual: organiza la planta mediante ejes axiales, afectando al resto de los elementos que proponen diferentes situaciones de uso.
El proyecto emerge entonces como un territorio de dualidades y conflictos. Es un minimalismo maximizado, es lo contemporáneo y lo moderno; con placas pétreas rectas disgregadas y curvas hiper texturizadas, una vegetación dinámica integrada pero a la vez estática y enmarcada. Sus neutrales tonalidades equilibran la expresividad de sus materiales, y sus contradicciones, en definitiva, invitan a la provocación de una experiencia.
Un territorio de dualidades: minimalismo racionalista y exaltación sensorial, en Madero Harbour.


El complejo Madero Harbour se emplaza con protagonismo en el enclave de Puerto Madero, ese territorio en que la ciudad se refleja sobre el agua y lo natural tensiona con lo artificial. El concepto de margen, de borde, de límite en que la traza urbana producto de la cultura colisiona con la inmensidad natural del río se convierte en el punto de partida del proyecto que invita a repensar la arquitectura como una contradicción compleja y estimulante por el choque entre los opuestos.
De allí surge la propuesta: dos espacios que encarnan la dualidad entre, por un lado, el orden racionalista (minimalismo) y por otro la exaltación sensorial (maximalismo). La grilla Miesiana ofrece un marco conceptual: organiza la planta mediante ejes axiales afectando al resto de los elementos que proponen diferentes situaciones de uso.


El proyecto emerge entonces como un territorio de dualidades y conflictos. Es un minimalismo maximizado, es lo contemporáneo y lo moderno; con placas pétreas rectas disgregados y las curvas hiper texturizadas, una vegetación dinámica integrada, pero a la vez estática y enmarcada. Sus neutrales tonalidades equilibran la expresividad de sus materiales, y sus contradicciones, en definitiva, invitan a la provocación de una experiencia.
Arquitectura de interiores más que diseño de interiores: un trabajo holístico que convierte cada espacio en un contenedor de experiencias sensoriales.


Desde 2006 — obra construida en 0 países.
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